¿Utilizan los pacientes las aplicaciones móviles de salud?

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En el 2011 se descargaron cerca de 44 millones de aplicaciones móviles para la salud, un dato que demuestra el creciente interés por el autodiagnóstico y autocontrol de enfermedades y tratamientos.

El pasado jueves tuvo lugar un encuentro en Twitter bajo el hashtag #appsalud, en el que profesionales de diversos sectores debatieron sobre la calidad y fiabilidad de las apps. Podéis acceder al resumen del debate aquí.

Sin embargo, los datos demuestran que el 26% de las aplicaciones móviles de salud tan sólo se utilizan una vez, por lo que otro de los grandes retos de esta nueva realidad es saber enfocar las aplicaciones y dotarlas de valor para el paciente.

Beneficios de las aplicaciones móviles

Las aplicaciones móviles permiten mejorar la calidad de vida de las personas debido a su capacidad de diagnosticar y prevenir enfermedades, acceder a información médica,  programar recordatorios o hacer un seguimiento de múltiples problemas de salud.

Entre las principales ventajas del uso de este tipo de herramientas destacan la adherencia al tratamiento, la mejora en el entendimiento de las pautas post-tratamiento, el rápido acceso a la información sanitaria y la mejora de la asistencia sanitaria.

Sin embargo, el uso de este tipo de herramientas varía según el tipo de paciente, su  enfermedad y la implicación que tenga en el autocontrol de su enfermedad.

Utilidades de las apps de salud 

Los pacientes suelen descargarse aplicaciones móviles de salud para formarse e informarse sobre hábitos saludables ante un cambio en su estado de salud, según el estudio ‘Mobile Health 2012’.

De este manera se entiende que las aplicaciones más utilizadas sean sobre educación física (38%) y buenos hábitos alimentarios (31%).

Sin embargo, tan sólo el 5% de las personas que sufren algún tipo de  enfermedad – hipertensión, diabetes, depresión, cáncer, etc.-, utilizan este tipo de herramientas para gestionar y controlar su problema de salud.

¿Nos gusta que nos recuerden nuestros problemas de salud?

Según el anteriormente citado estudio, los principales motivos por los que los pacientes dejan de utilizar una aplicación móvil de salud son la creación de otra que satisface mejor sus necesidades (34,4%) y aquellas que tienen problemas de usabilidad (32,5%).

No obstante, varios estudios contemplan la escasa aceptación de las apps que envían recordatorios sobre la toma de medicación o el monitoreo de su enfermedad. Podéis acceder a las investigaciones en este interesante artículo.

Este tipo de aplicaciones sirven para mejorar el autocontrol de enfermedades crónicas o degenerativas, por lo que serán efectivas en aquellos pacientes que ya estén implicados en el autocuidado de su enfermedad. Sin embargo, aquellos que no hayan aceptado convivir con su problema de salud, no tolerarán que les recuerden su tratamiento.

Por lo tanto, la aceptación de la enfermedad y la educación sobre el autocontrol y la autonomía del paciente serán determinantes para que pueda beneficiarse de las ventajas que ofrecen este tipo de herramientas en el manejo de su enfermedad.

El futuro de la cronicidad en Euskadi

 

A pocas semanas de un cambio de Gobierno en el País Vasco,el Consejero de Sanidad y Consumo del País Vasco, Rafael Bengoa participó el pasado jueves en el 3r Debate de Salud organizado por B-Salut.

Bajo el título ‘Sanidad pública: soluciones para el cambio’, el ex-director del Observatorio Kroniker explicó a los asistentes el proceso de transformación que ha experimentado el sistema sanitario público del País Vasco.

Desde el inicio de la toma de posesión del cargo, Bengoa ha promovido un cambio caracterizado por un modelo asistencial centrado en las enfermedades crónicas y la integración de las organizaciones asistenciales.

“Lo que es caro no son los enfermos con patologías crónicas, sino el modelo asistencial que sigue estando diseñado para tratar enfermedades agudas”, aseguró Bengoa.

No obstante, la principal incertidumbre que rodeaba a los asistentes fue esclarecer la continuidad de su política ante la investidura del nuevo Gobierno Vasco, prevista para mediados de diciembre.

Ante tal inquietud, Bengoa se mostró tranquilo. “La única manera de asegurar un sistema eficiente ante un contexto marcado por el aumento de las enfermedades crónicas y la situación económica es la continuidad en las políticas adoptadas a lo largo de esta Legislatura”, aseguró Bengoa, quien además se mostró satisfecho por haber desarrollado un “liderazgo compartido” que permita continuar con el proceso de transformación.

La Estrategia de la Cronicidad en Euskadi

El Sistema Vasco de Salud desarrolló en 2009 una Estrategia para afrontar el reto de la Cronicidad en Euskadi con el objetivo de establecer un cambio hacia un modelo asistencial más equilibrado para los enfermos con patologías crónicas y, consecuentemente, una mejora en la sostenibilidad del sistema sanitario.

El plan está formado por 14 proyectos estratégicos que han sido elaborados por profesionales directivos y sanitarios de la red asistencial. Esos proyectos y su avance están detallados en este documento.

No obstante, para poder iniciar ese cambio asistencial ha sido necesario replantear el entorno interno del sistema de salud y especialmente un estilo de liderazgo  descentralizado en el que destacan la colaboración de los profesionales y los usuarios, “a pesar de que no ha sido fácil acabar con el liderazgo centralizado”, aseguró la voz de la sanidad vasca.

El nuevo estilo de liderazgo adoptado en Euskadi se basa en los Sistemas Locales Integrados de Salud- Microsistemas , unas estructuras que suponen la adopción de una gestión transversal entre las diferentes organizaciones asistenciales -hospital, atención primaria y servicios sociales- para mejorar los cuidados como la eficiencia del sistema.

Hasta la fecha se han establecido 11 microsistemas con el objetivo de asegurar que la persona con enfermedades crónicas “no desaparezca de la pantalla del radar del sistema de salud y pueda recibir una atención y tratamientos adecuados”, explicó Bengoa.

Resultados

Hasta la fecha, las consultas presenciales en primaria y especializada han disminuido. De la misma forma lo han hecho los ingresos hospitalarios, lo que ha supuesto una mejora en la atención del paciente y, consecuente, un ahorro económico.

Podéis acceder a los detalles de los resultados en el siguiente enlace.

 

¿Qué opináis? ¿Creéis que continuará el proceso de transformación en el sistema sanitario público del País Vasco? O, mejor dicho, ¿deberían las demás Comunidades Autónomas aplicar la misma reforma sanitaria?

 

 

 

Para ampliar información sobre la transformación en el sistema sanitario público del País Vasco os recomendamos leer el siguiente artículo escrito por Rafael Bengoa en el año 2008. 

 

Día Mundial de la Diabetes. Conocer la enfermedad no garantiza la adhesión al tratamiento



Hoy es un día azul, un día muy dulce. Hoy es el Día Mundial de la Diabetes (DMD), una enfermedad con la que llevo conviviendo ocho años y a la que hoy me gustaría concederle su protagonismo en este blog.

Haciendo una excepción sobre la temática y editorial de este espacio, hablaré en primera persona para dar a conocer mi opinión sobre la educación diabetológica en base a mi experiencia, así como algunas de las dificultades con las que se encuentran las personas con diabetes para llevar un correcto autocontrol del tratamiento.

El sentimiento de unión 

Debuté un 29 de diciembre a la edad de 17 años. Durante una semana, estuve ingresada en un hospital materno-infantil, donde mis padres y yo recibimos gran cantidad de información sobre la enfermedad.

Salí del hospital con el título teórico de “Paciente Experto” bajo el brazo. Había recibido una excelente formación -y no educación- diabetológica y me veía capacitada para manejar adecuadamente y de forma autónoma aquella enfermedad. Pero, ¿la había aceptado?

Durante los primeros meses tras el debut, el hospital me recomendó acudir a talleres para complementar mi “formación” sobre la enfermedad y en los que compartí mis primeras experiencias, problemas y miedos con demás pacientes. Recuerdo aquel espacio como un lugar de comprensión, integración y aceptación. Llegué a tener una hemoglobina glicosilada (HbA1c) de 6’4%.

Sin embargo, el alcanzar la mayoría de edad supuso tener que cambiar de hospital y, consecuentemente, desvincularme de aquel grupo.

A medida que iban pasando los meses, poco a poco dejé de controlarme el nivel de azúcar e, incluso, de inyectarme la insulina. Era consciente de que no estaba siguiendo un tratamiento adecuado, pero era incapaz de poner en práctica todo el conocimiento adquirido.

Un paciente con mayor conocimiento sobre sus problemas de salud, no garantiza un mejor control de la enfermedad

Ni las continuas visitas al hospital, ni las intensas terapias psicológicas consiguieron que  acabase comprendiendo mi enfermedad. Ni tampoco la participación en todas las charlas de la Asociación de Diabéticos de Catalunya que mi padres me obligaban a asistir -¡La teoría me la sabía perfectamente!-. Tampoco, y por desgracia, la aparición de complicaciones en el sistema circulatorio, los ojos y la concentración.

Lo que me hizo finalmente aceptar mi enfermedad fue volver a tomar contacto con una persona con diabetes, con la que compartí piso por casualidad cuando me independicé, hará ahora dos años.

El simple hecho de conocer cómo manejaba diariamente su enfermedad, me ayudaba a sentirme identificada con los mismos problemas, dudas y miedos a los que ella se enfrentaba diariamente. “No somos diferentes. Somos especiales”, nos decíamos.

¿Qué he aprendido?

Tras cuatro años de rechazo hacia mi enfermedad, a día de hoy, vuelvo a llevar un buen autocontrol de la diabetes. Mis niveles glucémicos son satisfactorios -HbA1c de 7’8%- pero, lo más importante, es que he aceptando convivir con ella.

La aceptación de la diabetes depende de cada uno. Por lo que para ello, considero esencial tener en cuenta los siguientes puntos:

  1. Aceptar la enfermedad no significa “no pasa nada”, sino “sé vivir con ello”.
  2. ¡No debemos intentar ser perfectos! Es normal que algunos aspectos del control diabético se escapen de nuestro control.
  3. No saturarnos con demasiada información teórica.
  4. Llegar a controlar la enfermedad no es difícil, lo complicado es mantener ese buen control.
  5. El contacto con otros pacientes con diabetes es fundamental para intercambiar experiencias y sentirse comprendido.
  6. Y, sobretodo, comprender que la diabetes no es una enfermedad, es un estilo de vida.

 Mis deseos para el 2013

Ahora que se acerca el día de hacer la carta a los Reyes Magos, me voy a permitir el lujo de exponerles algunos de mis deseos para el próximo 2013 que, bajo mi experiencia, podrían favorecer el autocontrol de la diabetes y, consecuentemente, la salud de las personas.

1. Industria farmacéutica

Me gustaría que no tratasen de hacernos creer que la insulina es la solución para el     tratamiento de la diabetes. ¿A quién le resulta agradable pensar que depende de algo externo? ¡Nos crea rechazo!

La insulina ayuda a controlar los niveles de glucosa que, acompañada de unos hábitos de vida saludables, garantizan el buen estado de nuestra salud.

 2. Administración

Me gustaría tener que dejar de pincharme con la misma aguja durante varios días.

El suministro de material diabético -agujas y tiras de glucemia- se ha limitado y restringido  de tal manera que debes rogar y suplicar por conseguir la cantidad necesaria.

3. Profesionales sanitarios

Me gustaría que entendiesen que los pacientes con diabetes estamos saturados de información. Ahora incluso podemos acceder a ella a en cualquier momento a través de Internet.

Hubiese deseado que en algún momento del debut y pre-debut, alguno de mis endocrinos o educadoras se hubiese preocupado más por las emociones y sentimientos que me provocaba la enfermedad que por si sabía actuar correctamente ante una hipoglucemia.

La Comunicación Interna 2.0 necesita una cultura 2.0

El martes asistimos al primer after work de Zyncro #ysehizolaluz en el que participó Alejandro Formanchuk, consultor experto en procesos de Comunicación Interna 2.0, líder en su campo en toda Latinoamérica.

Durante el evento, Formanchuk expuso las ventajas de incorporar herramientas 2.0 para   facilitar el feedback entre los diferentes miembros de la empresa, lo que supone una mayor cohesión social, un sentimiento de pertenencia a un colectivo o entidad y la percepción de una empresa transparente y comprometida.

Sin embargo, el 40% de las empresas no se ha adaptado a la era digital en su organización ni cuentan con planes estratégicos en el área de  comunicación interna, según el reciente Estudio Redes sociales, Social Media y Entorno digital en Comunicación Interna, elaborado por el Observatorio de Comunicación Interna e Identidad Corporativa.

 La Comunicación Interna hospitalaria: tema pendiente 

En el caso de las organizaciones hospitalarias, la Comunicación Interna no se considera ni tan siquiera una herramienta estratégica de dirección.

Cuatro de cada diez organizaciones hospitalarias tienen establecidos planes de Comunicación Interna, de acuerdo con diferentes informes, como el redactado por la Escuela Andaluza de Salud Pública. Podéis acceder a un resumen del estudio aquí o directamente al documento en el siguiente enlace.

No obstante, y continuando con el citado estudio, una de las conclusiones que más llaman la atención es la satisfacción de los directivos sobre el flujo informativo de la organización a diferencia de la del personal de base, que considera que no llega toda la información que debería. Está claro que algo está fallando.

Herramientas 2.0, ¿una solución?[1]

El crecimiento exponencial que ha tenido la Comunicación 2.0 ha provocado que las organizaciones hospitalarias sientan la necesidad de reconvertir sus herramientas tradicionales en 2.0 sin valorar previamente su capacidad para asumir este desafío.

Bien es cierto que los canales internos son mayoritariamente unidireccionales -cartas, revistas, boletines internos, tablón de anuncios o intranets-, y que las herramientas 2.0 facilitan la interacción entre emisor y receptor, pero la integración de estas nuevas herramientas será posible siempre y cuando la organización esté preparada para adoptar una cultura 2.0.

La aceptación de una cultura 2.0 dentro de la organización significará considerar a los  trabajadores como colaboradores, promover el diálogo con ellos y estar dispuesta a escuchar la opinión de sus integrantes, además de valorar las críticas como un medio para el aprendizaje.

Por lo tanto, una vez la organización haya optado por ser una empresa 2.0 podrá implementar una Comunicación Interna 2.0, independientemente de las herramientas que disponga. Recordemos que el concepto 2.0 no es una herramienta, sino un concepto, una actitud.

Cómo generar una cultura 2.0 

La adopción de una cultura 2.0 no es fácil. Ello conlleva perder el control de la información o, lo que es lo mismo, perder el poder o influencia dentro de la arquitectura organizativa.

Formanchuk considera el modelo educativo familiar y escolar como el lugar donde se gesta el germen del modelo organizativo tradicional, en el que la figura del jefe (padre o profesor) disponen del pleno poder de decisión.

Según el consultor, la cultura 2.0 se adquiere cuando una empresa está dispuesta a:

  1. Facilitar el acceso y disponibilidad a la información a todos los miembros de la empresa.
  2. Reducir la asimetría entre los emisores y receptores
  3. Impulsar la lógica “prosumidora” de la participación
  4. Ampliar la participación
  5. Generar un interés genuino por el que la gente genere, enriquezca, divulgue y formule contenidos
  6. Construir de forma colectiva y colaborativa
  7. Tener la voluntad de escuchar y hacer algo con eso
  8. Interaccionar en formato de red descentralizada
  9. Respetar a la persona y reducción del ego
  10. Reducir el control

¿Está preparada la organización hospitalaria para adoptar una cultura 2.0?

[1] Formanchuk, Alejandro. Comunicación Interna 2.0: un desafío cultural. 1ª ed.- Buenos Aires: Edición Formanchuk & Asociados, 2010.

Comunidades de pacientes presenciales vs Comunidades de pacientes virtuales

La semana pasada asistimos a un taller informativo sobre el programa Pacient Expert de Catalunya, un proyecto del sistema público catalán cuyo principal objetivo es el de fomentar el auto-cuidado, la responsabilidad y la autonomía de las personas con alguna enfermedad crónica.

El programa se basa en formar a un paciente sobre su enfermedad para que posteriormente transmita de forma presencial sus conocimientos y experiencias a otras personas que padecen sus mismos problemas de salud.

El proyecto consta de nueve sesiones, una a la semana, que incluyen una parte teórica y otra práctica. Los grupos de trabajo están formados por entre 10 o 12 pacientes, un paciente experto y dos profesionales sanitarios que pasan a tomar el papel de observadores. Podéis acceder a este vídeo (en catalán) para acabar de entender la realización de las sesiones.

Los grupos de trabajo suelen organizarse fuera del centro sanitario -centros cívicos, por ejemplo-, y los profesionales sanitarios no llevan puesta la bata blanca.

El diseño y desarrollo del programa Pacient Expert de Catalunya está basado en el Expert Pacients Programme del NHS pero existen experiencias similares en otros puntos de España, como el programa Paciente Activo- Paziente Bizia en Euskadi, la Escuela de Pacientes de Andalucía y la Escuela Gallega de Salud para Ciudadanos.

El paciente en la nueva era digital

El uso social de Internet, lo que llamamos Web 2.0, ha favorecido el manejo de información sanitaria. Muchos pacientes usan Internet con el objetivo de aprender sobre su salud, compartir experiencias y socializarse con otros pacientes. 

Los nuevos pacientes han adquirido un papel más activo en la toma de decisiones sobre su salud y/o su enfermedad por lo que ha dado pie a la creación de comunidades que nacen alrededor de un propósito o una inquietud: su enfermedad.

Existen numerosas comunidades virtuales de pacientes. Entre las más representativas destacan PatientsLikeMe y TuDiabetes.org. A nivel nacional, encontramos forumclínic y Kronikoen Sarea, entre muchas otras.

La mayor parte de estas “microsociedades” están formadas únicamente por pacientes que comparten una misma patología. Otras, por el contrario, están moderadas por profesionales sanitarios que supervisan el contenido y responden a preguntas cuya temática sea general.

¿En qué se diferencian estas comunidades virtuales respecto a los grupos de trabajo de pacientes?

Comunidades de pacientes presenciales vs Comunidades de pacientes virtuales*

Es sabido que el resultado final de estas dos tipologías de grupos es la toma de consciencia sobre su enfermedad debido al tipo de aprendizaje colectivo que se deviene entre los miembros y la utilización de un lenguaje propio (de paciente a paciente).

Aún así, existen algunas diferencias entre ambas comunidades de pacientes:

1. El entorno 

El modelo presencial:

  • Fomenta el contacto visual y físico entre sus miembros
  • Permite contemplar las correctas vías de administración de dispositivos de      dosificación.

El modelo virtual:

  • Elimina las barreras del tiempo y el espacio
  • Posibilita el contacto con un mayor número de pacientes

 2. El objetivo

El modelo presencial:

  •  Educar a los participantes sobre nuevos hábitos que mejoren su calidad de vida
  • Participar en la toma de decisiones
  • Conocer e identificar los síntomas de su enfermedad
  • Adquirir herramientas que a auto-gestionar su enfermedad

El modelo virtual:

  • Resolver dudas
  • Encontrar apoyo emocional
  • Buscar consejos relacionados con su enfermedad

3. El perfil de los miembros

El modelo presencial:

  • Mayores de 65 años
  •  Escasos conocimientos sobre el manejo de Internet

El modelo virtual:

  • Personas (mayoritariamente mujeres) de entre 25 y 49 años que viven en núcleos urbanos
  • Uso frecuente de Internet

4. Normas

El modelo presencial:

  • Modelo jerárquico. Existencia de un paciente experto que se encarga de tutelar la comunidad

El modelo virtual:

  • Modelo horizontal. Cualquier usuario puede llegar a liderar el proyecto

¿Cuál de ellas es más efectiva?

La directora del anteriormente citado proyecto forumclinic, Inma Grau realizó su tesis doctoral en base a la utilidad de las comunidades virtuales en el acompañamiento de los enfermos crónicos como complemento a la atención individualizada. En ella demostró la efectividad del aprendizaje en las comunidades virtuales, consiguiendo una mayor auto-eficiencia de la enfermedad y adhesión al tratamiento.

Los resultados de programas Paciente Experto también son favorables, pero van un poco más allá.

En el caso del programa catalán, el paciente consigue mejorar en la calidad de vida,  los conocimientos sobre la enfermedad, el grado de auto-cuidado y el cumplimiento terapéutico según una evaluación realizada a los seis y 12 meses de finalizar las sesiones de grupo.

Además, el desarrollo de las sesiones de grupo reducen los servicios asistenciales, los de urgencia y los ingresos hospitalarios un año posterior a la finalización de la misma. Podéis ver los últimos resultados aquí. (Próximamente se publicarán los resultados del 2011).

¿Qué modelo de comunidad es más efectivo para el paciente? ¿Cuál de los dos es más eficiente para el sistema?

Capítulo 2. Comunidades virtuales para pacientes del libro ‘El ePaciente y las Redes Sociales’ de Vicente Traver Salcedo y Luis Fernández-Luque; Programa Pacient Expert ICS. “De paciente pasivo a paciente activo”; Estudio ‘Los ciudadanos ante la e-Sanidad’ del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI (ONTSI)

Nota: agradecer la ayuda e información brindada por la responsable del programa Pacient Expert Catalunya del ICS, Assumpció González Mestre y la responsable del programa Paciente Activo-Paziente Bizia de Osakidetza, Estíbaliz Gamboa.

Riesgos y oportunidades de la presencia del menor hospitalizado en Internet

El pasado sábado asistimos a la I Jornada PediaTIC, un encuentro sobre el uso del nuevo modelo de comunicación digital en cuestiones relacionadas con el cuidado y la salud del niño.

El acto estuvo marcado por la participación de diversos colectivos profesionales -pedagogos, educadores sociales, docentes- así como mamás y papás blogueros, lo que supuso un aprendizaje colectivo sobre el uso de las herramientas sociales 2.0 en aspectos infantojuveniles.

Nos sorprendió la escasa representación de las organizaciones hospitalarias infantiles, únicamente representada por la Fundació Hospital de Nens de Barcelona, quienes presentaron su apuesta por la plena integración de las nuevas tecnologías y herramientas 2.0. Podéis ver la presentación en este vídeo a partir del minuto 35.

A modo de conclusión, todos los agentes implicados se mostraron convincentes de las oportunidades que ofrecen las redes sociales para mejorar el cuidado y la salud del niño.

Aún así, diversos profesionales hicieron hincapié en los riesgos que supone el uso de la Red en aspectos relacionados con la protección de los más pequeños.

¿Quién debe hacerse responsable de la educación digital de los menores? Para Maite Lama , educadora social y editora del blog Crianza y Educación, deben ser los padres quienes se encarguen de enseñar a sus hijos los riesgos (y oportunidades) que alberga la Red. Los pediatras, por su parte, también tienen un papel importante en la formación del menor.

Rafa Pardo se encargó de mostrar a los participantes del taller ‘Protección estricta al menor’ diversas formas de identificar las posibles amenazas. Podéis ver el vídeo del taller en este enlace.

Padres, pediatras, educadores… Todos debemos ser conscientes sobre la protección de los menores en la Red. Sin embargo, algunas organizaciones sanitarias infantiles (mayormente americanas) han vislumbrado la oportunidad de promover sus servicios en la Red utilizando la imagen de sus “pequeños” clientes, ya sea para reforzar la imagen de marca o estimular la donación económica.

Según la Ley de Protección Jurídica del Menor, se puede publicar la imagen de un menor con el consentimiento expreso de sus representantes legales pero, ¿tienen derecho a hacerlo?, ¿hasta qué punto?, ¿esta autorización permite que la institución pueda difundir esa información sin más?

Hemos revisado la Carta Europea sobre los Derechos de los Niños Hospitalizados y, desafortunadamente, no especifica nada. Podéis consultar el documento en este enlace.

“El arte de disfrazar la opinión en información”, como decía mi profesor de Facultad y autor del libro ‘Las trampas de los periodistas’, Francesc Burguet.

¡Buenos días mundo blogosférico!

Pues sí. Ya estoy aquí. Después de algunos meses queriendo dar el paso, hoy por primera vez saco la nariz por este mundo.

Supongo que muchos de los que habéis llegado hoy hasta aquí ya me conocéis -¡de manera virtual también cuenta!-. Los que hayáis llegado de rebote, un placer habernos encontrado. A todos; ¡bienvenidos/as! 

Espero poder deleitaros con interesantes noticias, nuevos proyectos, estudios e investigaciones relacionadas con la salud, el sector sanitario, la comunicación y la Web 2.0.

Estoy segura que entre todos aprenderemos un poquito más sobre el nuevo modelo sanitario y el papel que desempeña la comunicación en este sector, cada día un poco más social.

Encontraréis más información sobre este blog y su autora en el siguiente apartado.

Para acabar esta presentación, tan sólo quisiera agradecer a @montsecarrasco, @laufergar y @mbarneda -compañeras de profesión y excelentes personas-, la motivación y confianza que han depositado en mi para emprender esta nueva aventura.